El objetivo de la Estimulación Temprana
Todas las personas interactúamos de un modo u otro con el medio que nos rodea, el cual cambia en diferentes épocas de nuestra vida e incluso cambia en el mismo día. Si podemos realizar esa interacción y obtener una información que resulte coherente es gracias a nuestras habilidades motoras, cognitivas, socioemocionales y a nuestros sentidos.
Las estructuras que permiten este intercambio de información entre nuestro sistema nervioso y nuestro cerebro y el entorno se empiezan a desarrollar en el útero y existen momentos clave en el crecimiento, es decir, hitos de adquisición de habilidades.
Cuanto antes identifiquemos en nuestras niñas y niños si los hitos de maduración se están alcanzando, más fácil será reconducir su desarrollo en el caso de que la respuesta sea negativa. Esta reconducción en edades que van comprendidas entre los 0 y los 16 años es lo que llamamos Neurorrehabilitación infantil.
La maduración a un ritmo no normativo puede encontrar en la terapia ocupacional una fuente de herramientas para mejorar la estimulación.
En el caso de que los hitos de maduración no se estén alcanzando de forma continuada o fluída, se observen limitaciones, se haya identificado un diagnóstico (como la parálisis cerebral infantil, accidentes cerebrovasculares, discapacidad intelectual, retraso en el desarrollo de moderado a grave, distrofia muscular, lesión de la médula espinal, etcétera) o se trate de bebés prematuros acompañamos en el proceso de dicho desarrollo para fomentar la participación.
¿Cómo acompañamos estos desafíos en Proyecto Crezco?
Evaluación
Realizamos un análisis pormenorizado de las características e historial de la niña o niño que se observa el desafío o la limitación.
A partir de entrevistas con las familias y con profesionales de la educación si hablamos del cole, que informarán de la rutina diaria y los desafíos a los que se enfrentan, de observación tanto estructurada (por ejemplo, observarle en la actividad de alimentación), como libre (en su juego libre) y de pruebas estandarizadas que determinen si la dificultad proviene de un origen sensorial y/o motor o psicosocial o de adaptación al entorno.
Intervención
Acompañamos el proceso interviniendo en los componentes motores, sensoriales y cognitivos que están impactando en la participación en las actividades de la vida diaria.
Acompañamos apoyándonos en las fortalezas y adaptando la ejercitación de las habilidades al entorno natural de la niña o del niño, de manera que se mejore la participación no solo en casa, sino también en el colegio y en aquellas situaciones sociales que se requiera. Reforzar las habilidades de nuestras niñas y niños es imprescindible para que la calidad de vida sea la mejor posible.







